La
Evaluación, es un proceso que responde a tres
preguntas:
¿Qué evaluar? Si hasta la nueva normativa el referente de la Evaluación era el
grado de adquisición de las capacidades contenidas en los Objetivos, es decir,
el grado de consecución de las mismas por medio de los Contenidos, con las
nuevas disposiciones legales se añade la Evaluación de las Competencias Básicas. Así pues, el objeto de la Evaluación del proceso de enseñanza será el grado de consecución de los
Objetivos Generales para la Etapa y el grado de adquisición de
las Competencias Básicas. Ahora bien, tanto uno como otro aspecto no son
directamente observables ni evaluables. Serán necesarios una serie de
indicadores muy precisos, cuantificables, observables y, en la medida de lo
posible, objetivos, que pongan de manifiesto el tipo y grado de consecución de
Objetivos y Competencias. Estamos hablando de los Criterios de Evaluación. Los
Criterios de Evaluación se convierten así, como se recoge en las distintas
disposiciones legales, en el referente para la determinación del grado de
consecución de los Objetivos Generales para la Etapa y del grado de adquisición
de las Competencias Básicas.
¿Cuándo evaluar? La Evaluación es un proceso que, si bien tiene
varias fases, éstas no constituyen elementos totalmente separados, sino que se superponen entre sí. En general se pueden distinguir las siguientes:
v Evaluación inicial: también denominada diagnóstica, puesto que en ella
se pone de manifiesto el punto de partida y los aprendizajes previos de los
alumnos/as. Es crucial realizarla ya que en función de sus resultados, se
tomarán decisiones tales como: oportunos ajustes en los elementos curriculares
programados, medidas de atención a la diversidad, etc. La referencia contextual
que aportan los resultados de la Evaluación inicial determinará de forma
inexorable la programación del resto de componentes del currículo.
v Evaluación continua o procesual: se lleva a cabo durante el desarrollo
del proceso de enseñanza-aprendizaje, con el objetivo de ir regulando y
orientando el mismo, por lo que formará parte del mismo.
v Evaluación sumativa o final: su objeto es poner de manifiesto los
logros alcanzados en un determinado tramo del proceso de enseñanza-aprendizaje:
Unidad Didáctica, cuatrimestre, curso, ciclo, etapa. Teniendo como base la
conceptualización de la Evaluación como proceso, la Evaluación sumativa o final
se convierte, de este modo, en Evaluación inicial del siguiente tramo
educativo, aportando datos en función de los cuales orientaremos y ajustaremos
el mismo.
¿Cómo evaluar? Los medios a través de los cuales se sustanciará la evaluación serán
los mecanismos e Instrumentos de Evaluación.
Siguiendo a T.D. Tenbrink, podemos decir que la Evaluación es un
proceso que tiene tres fases:
Proceso de obtención de
información.
Emisión de un juicio.
Toma de decisión.
Llevando tal idea al terreno educativo podemos establecer la siguiente
analogía:
Mecanismos e instrumentos de
evaluación.
Criterios de evaluación.
Calificación, medidas de refuerzo
y apoyo, adaptación curricular individualizada, programa de diversificación
curricular, promoción,…
Si
aplicamos el proceso anterior, por ejemplo, "El aprendizaje de operaciones con
números decimales", se podría decir que:
Mediante una prueba escrita
(instrumento de evaluación)…
ponemos de manifiesto que el
alumno/a opera correctamente con números decimales (criterio de evaluación)…
y tomamos una decisión consistente
en una calificación determinada, una actividad de ampliación, etc.
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